lunes, 5 de enero de 2015

¿Que tal Finlandia?

Finlandia no tiene muchos recursos naturales.
El himno nacional dice:
"...somos un país pobre, que no tiene oro.
El recurso que tenemos es nuestro pueblo."

Así, invertimos en nuestro pueblo. Toda persona tiene que recibir formación y educación para ir tan lejos como su capacidad lo permita. No es suficiente que una sociedad posea algunas personas muy capacitadas. Toda la sociedad tiene que tener la posibilidad de formación durante toda la vida. No basta con que un niño pobre reciba alguna formación cuando es pequeño. Tiene que poder estudiar cuanto quiera. Y Finlandia es uno de los países mas competitivos en las estadísticas internacionales con sólo 5 millones de habitantes. Imagine lo qué haría con 190 millones.

Si un país busca inspiración para enfrentar dos de sus principales problemas (educación y corrupción), difícilmente se podría dejar de visitar un lugar más apropiado que Finlandia. La presidenta finlandesa, Tarja Halonen, adelanta algunas palabras-clave: “fuerte inversión en educación” (6% del PIB en Finlandia, sin contar investigación); transparencia en el gobierno; y fidelidad partidaria; Es muy importante tener el coraje de reservar los recursos para la educación básica", resalta ella.

Un pueblo educado sabrá elegir a dirigentes honestos y competentes. Estos elegirán los mejores asesores.
Un pueblo inteligente y educado no permite corruptos ni incompetentes.
Un pueblo ignorante desperdicia sus recursos y se empobrece.
Un pueblo ignorante vive de ilusiones.
Un pueblo educado sabe muy bien diferenciar un discurso serio de una prédica demagógica.
Un pueblo educado prospera también en condiciones adversas.

Finlandia posee una economía altamente industrializada, con producción “per capita” mayor que la del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia.

Un pueblo ignorante es terreno abonado para la demagogia

El patrón de vida finlandés es elevado. El sector clave de su economía es la industria - principalmente maderera, metalúrgica, ingeniería, telecomunicaciones y productos electrónicos.

El comercio exterior es importante, representando cerca del 1/3 del PBI. Con excepción de la madera y de varios minerales, Finlandia depende de importaciones de materias primas, energía, y algunos componentes de bienes manufacturados. El pensamiento de su Presidenta difiere bastante con el de nuestras autoridades actuales, cuanto más ignorante sea el  pueblo… más van a perdurar ellos y más  enriquecimientos ilícitos habrá. La corrupción siempre estará presente porque es el negocio de los sinvergüenzas.


-OTRO ARTICULO-



“Vales lo que sabes”. Durante años, se ha visto la educación finlandesa como un paradigma del buen hacer a nivel educativo pero hasta hace poco, no sabíamos las claves del porqué del éxito.
La realidad finlandesa
Los niños en Finlandia empiezan la escuela a los 7 años. No son los que más invierten en educación (menos del 7% del PIB), ni los que imponen la mayor carga horaria a los niños en las escuelas (6 0 8 horas lectivas en primaria en comparación con 875 de España).
Tampoco se inclinan por mandar muchos deberes para casa; y, a la hora de evaluar formalmente el éxito del proceso de aprendizaje, solo se hacen un par de exámenes nacionales cuando los jóvenes dejan la escuela a los 18 años.
Entonces surge una pregunta ¿cómo es posible que los alumnos finlandeses siempre ocupen los primeros puestos en los informes PISA?
Pilares de la educación finlandesa
  • Los niños empiezan la escuela a los 7 años.
  • Casi todas las escuelas son públicas (el número de escuelas privadas es ínfimo).
  • Toda la educación es gratuita (desde el preescolar hasta la universidad)
  • La comida y los materiales de estudio también son gratuitos.
  • Durante los primeros seis años de primaria es el mismo maestro para casi todas las asignaturas.
  • Jornada escolar: de 8.30 – 9 a 15 h, con media hora de almuerzo.
  • Exámenes nacionales cuando los alumnos tienen 18 años
  • Promedio de alumnos por clase: 23.
  • Clases mixtas (niños y niñas, y con diferentes grados de capacidad).
  • Profesores muy cualificados
 El último punto es el factor más relevante. Es por eso que los finlandeses gozan de la mejor educación.
“El profesorado tiene un nivel de formación extraordinaria, con una selección previa tan exigente que no se compara con ninguna otra en el mundo.
Sólo entra en las facultades de educación gente con notas por encima de nueve, nueve y medio sobre diez. Son muy exigentes. Se les hacen pruebas de lectura, sensibilidad artística, de dominio de algún instrumento, de comunicación… Como resultado, las universidades sólo reclutan a un 10% de los estudiantes que se presentan.
Y para ejercer la docencia todos los maestros necesitan hacer un máster.
Los sueldos de los educadores no presentan grandes diferencias con el resto de Europa (según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OECD, el salario básico de una maestro de primaria es de entre US$29.000 y US$39.000 anuales)pero si gozan de reconocimiento sociales.
Así como en los países latinos se ve a los profesores como aquellas personas que no saben que hacer con su vida, en Finlandia es el puesto con más honor de todos.
“Los maestros son considerados profesionales académicos y tienen la responsabilidad de desarrollar su trabajo, por eso no se ejerce sobre ellos un control excesivo”, dice Anita Lehikoinen, Secretaria Permanente del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia.
A la vez la implicación de la familia y la sociedad es muy importante en el proceso educativo de un niño/a, donde hay un ele
vado sentido de la responsabilidad y donde se valora a las personas por su formación y no por su situación socioeconómica.
Para darnos una idea, “en la cultura luterana uno se salva cuando lee la Biblia, se llega a Dios a través de la palabra escrita”.
El sentido de la responsabilidad está arraigado en la cultura finlandesa.Los medios indirectamente también ayudan al aprendizaje de la lectura.
Todos los programas de televisión en lengua original, la mayoría en inglés, están subtitulados y eso impulsa a los niños a aprender a leer y a aumentar la velocidad lectora.
Muchos países han querido acercarse y ver como funcionaba Finlandia.
“No puedes copiar y pegar el sistema entero”, dice Andreas Schleicher, responsable de las evaluaciones PISA, “pero puedes ver cómo los finlandeses saben quién es un buen maestro, cómo los reclutan, cómo les asignan las clases o cómo se aseguran de que cada niño se beneficie de lo que le enseñan”.
Alejandro Miralles
Redacción
Fuente: BBC Mundo

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